
Yuraima Martini Peláez: Una luz al final del oscuro túnel
Foto: Arístides CórdobaJuan Pablo Valero
Foto: Arístides CórdobaJuan Pablo Valero
Yuraima Martini Peláez, es una de esas personas que cambian vidas, que tienden una mano cuando más se necesita, ella representa en muchos casos una luz al final de muchos túneles y una inconmensurable ayuda para quienes necesitan renacer y volver a empezar luego de haber perdido parte de su existencia con la muerte de un ser querido.
Esta gran persona nació en Caracas y pasó su infancia en varias ciudades del estado Zulia, debido al trabajo de sus padres en las compañías petroleras; cuando decidió comenzar su propio camino tomó la ciudad de Valencia como escenario y en ella terminó sus estudios que la hicieron odontólogo; en estas tierras también sembró sus cimientos con un matrimonio y dos hijos.
Su vida se vio severamente trastocada por la pérdida de su hijo en un lamentable accidente y a raíz de este hecho comenzó el difícil proceso de superar ese dolor y contó con la ayuda de varios profesionales en la materia.
Cuando comenzó a salir del estado en que se encontraba, en su mente nació la idea de ayudar a otras personas que pasan por esta ausencia, por este vacío, que ningún grupo de palabras podrían definir.
Se graduó de Asesora de Crisis y comenzó su camino en la ayuda de otras personas y creó la Fundación Volver a Vivir 2007, mediante la cual inició su anegable labor de tratar las emociones de los seres humanos que han perdido a los suyos y ayudarlos a despegar luego de tocar fondo por esta situación.
Ella es una cosechadora de esperanza y la ha llevado a todos lados como una fuerte premisa, con una fuerte creencia en Dios y la capacidad de cada persona de poder salir del atolladero emocional y con ello rehacer la vida, luego de experimentar la ausencia de un ser amado.
En su rol de sanadora ha ayudado a componer un grupo de almas rotas y mostrar los caminos a seguir para no abandonar la vida y renacer como el ave fénix de sus propias cenizas emocionales.
En compañía de María Gabriela Pint, mantiene esta noble labor todos los sábados en reuniones con quienes necesitan esta ayuda, en la Asociación de Vecinos de Los Sauces entre las 9 de la mañana y las 12 del mediodía.
Agradece a todos quienes han ayudado con este proyecto como es el caso del psicólogo Aarón Espinoza, quien a cambio de nada aporta todo su esfuerzo por ayudar al prójimo.
Esta gran dama expresó que el organismo que representa, ampliará sus límites y comenzará a tratar dentro de poco tiempo a otro tipo de pérdidas de seres queridos, para poder ayudar a más gente que experimenta el vacío de un adiós sin aviso de alguien que se encuentra alojado en el corazón.
Ella confía plenamente en Dios, ya que en su nombre pudo emprender su propio proceso de restauración y con la ayuda de psicólogos, amigos y el apoyo permanente de su hija Gabriela de Jesús, se pudo cumplir esta transición.
Con su labor, que es gratuita, se siente muy bien porque para ella no tiene precio poder ayudar y ser la luz que guíe los pasos de quien necesite salir de su estado de tristeza.
Asegura que esta función con Volver a Vivir 2007, ha sido una gran experiencia que la ha hecho crecer como persona y que se siente de gran forma cuando puede cambiar el llanto por la esperanza, cuando puede intercambiar el concepto de la desolación por un futuro, por el de un porvenir.
Indicó que las personas interesadas en recibir esta ayuda pueden llamar a los teléfonos 0414-439-2688 y 0414-433-7594 y pueden preguntar por su persona y por María Gabriela Pinto.
También pueden escribir a los siguientes correos volveravivir2007@gmail.com y volveravivir1@hotmail.com. También se puede revisar el blog http://www.volveravivir2007.blogspot.com/.
Yuraima Martini es un ejemplo a seguir, es una persona que transforma y evoluciona, una mujer batalladora e incansable, una líder de una iniciativa que busca ayudar a quien lo necesita sin pedirle nada a cambio.
Es un verdadero honor conocer a alguien como ella, porque su desprendimiento por la causa de otros es algo digno de resaltar, porque ella es una perseguidora de nacimientos, porque con su labor siembra la esperanza y el futuro, porque gracias a ella siempre hay sol luego de escenificarse una tempestad.